Nuestro equipo

El equipo de la Real Fábrica de Tapices está compuesto por perfiles profesionales muy variados, entre los que destacan maestros liceros, retupidores o restauradores de tejidos.

Compromiso con el equipo y Plan de Igualdad

La Real Fábrica de Tapices mantiene un firme compromiso con quienes forman parte de ella. Las mujeres desempeñan la mayoría de los puestos artesanos y técnicos, y el Plan de Igualdad que impulsa la entidad —orientado a garantizar oportunidades equitativas y a visibilizar el valor del trabajo femenino en los oficios tradicionales— orienta la formación interna y la carrera profesional de cada trabajador. Esa presencia mayoritaria se concentra en la tejeduría de tapices, en la tejeduría de alfombras, en el bordado de reposteros, en los tintes y en el departamento de restauración textil. Bajo ese marco conviven perfiles muy distintos: artesanos que requieren una gran pericia en el oficio y muchos años de aprendizaje, y restauradores con titulación universitaria y estudios de posgrado.

Maestros liceros

Los maestros liceros son los responsables de la fabricación del tapiz. Sobre el telar de alto lizo interpretan el cartón y ejecutan la trama pasada a pasada, sirviéndose de canillas en las que se carga la lana y la seda que van cruzando manualmente entre los hilos de la urdimbre, hasta trasladar al paño los matices y los detalles del cartón. A ello se suman decisiones de índole artística, determinantes para el resultado final. El oficio del maestro licero es tan complejo que su dominio completo puede prolongarse más de veinte años. En la tradición de la manufactura, el grado de maestro es el más alto del obrador: a él corresponde dirigir el trabajo de los oficiales, calcar los contornos de los cartones para trasladarlos a la urdimbre y enseñar el oficio a los aprendices.

Tejedoras y tejedores de alfombra

Cinco años de experiencia es lo mínimo que las tejedoras de alfombra requieren para dominar las técnicas tradicionales del nudo turco y del nudo español, cada una con sus propiedades estéticas y técnicas particulares. Para fabricar un metro cuadrado de nudo turco, por persona, tardan alrededor de una semana. El nudo español requiere aproximadamente dos semanas para esa misma superficie: la diferencia de tiempos da una idea de la complejidad del oficio. En el nudo turco se emplea lana gruesa, además de algodón y yute; en el español, el lino como material principal y la lana fina.

Retupidores

El retupidor se ocupa de la restauración de alfombras de uso, no históricas. Se aplica para ello, habitualmente, la técnica del encañonado: reintegrar la urdimbre y rellenarla con lana hasta recuperar la estructura original de la pieza, sin que la intervención llegue a resultar perceptible. El encañonado consiste, en reconstruir los hilos de urdimbre y trama donde han desaparecido y reintegrar los faltantes de lana. Muchos de estos profesionales son también tejedores de alfombra, y necesitan al menos cinco años para aprender el oficio.

Bordadoras y bordadores

Conocen las técnicas tradicionales del bordado aplicadas a la creación de reposteros, estandartes y piezas textiles de carácter ceremonial o institucional. Al dominio experto de las puntadas históricas y al manejo del oro y la plata, de las sedas y de las lanas finas, su perfil suma la capacidad de interpretar con precisión escudos heráldicos. Nada de ello es posible sin un conocimiento profundo de vexilología y de las normas de la heráldica, que garantiza la fidelidad de cada elemento.

Tintoreras y tintoreros

Trabajan en la Sala de Tintes, en funcionamiento desde 1760, donde se preparan los tejidos y las hilaturas destinados tanto a la fabricación de tapices como a la restauración textil. Tienen formación en restauración textil y, además, una sólida base en Química: el oficio exige combinar el dominio de los tintes sintéticos —empleados por su estabilidad, su precisión cromática y su compatibilidad con los tejidos contemporáneos— con el conocimiento de los tintes naturales y de las plantas tintóreas. Analizan las fibras. Controlan temperaturas, proporciones y tiempos de teñido, gestionan los inventarios de materias colorantes y establecen los protocolos que aseguran la reproducibilidad del color en cada proyecto.

Dibujantes y cartonistas

Crean los diseños que sirven de guía para la fabricación de tapices y alfombras. El proceso comienza con bocetos a mano en los que se definen composiciones, motivos y armonías cromáticas; posteriormente esos dibujos se desarrollan a escala hasta convertirse en cartones para tapiz y en bocetos para alfombra que los tejedores interpretan en los telares de alto lizo. El cartón es el modelo pictórico ejecutado a la escala real del tapiz: de él se calcan los contornos que después se trasladan a la urdimbre tendida en el telar. Dominan el dibujo tradicional, la proporción, la perspectiva y la teoría del color. Interpretan estilos históricos y crean, igualmente, diseños contemporáneos adaptados a cada proyecto: de esta manera constituyen el eslabón que convierte la idea artística en un plano tangible.

Conservadoras y conservadores restauradores de textiles

Tapices, alfombras, reposteros, indumentaria histórica, ornamentos litúrgicos, banderas: intervienen todas las piezas históricas que llegan al taller de restauración. Su formación es universitaria y llega hasta el posgrado —máster o doctorado— en conservación y restauración de patrimonio textil. Proceden de Facultades de Bellas Artes, de los estudios de Historia del Arte y de las titulaciones de Técnico Superior en Arte Textil de las Escuelas Superiores de Arte. A ellos se añaden quienes se han especializado en el Máster en Conservación y Restauración de Tapices y Alfombras de nudo, que imparte la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Madrid. Criterios científicos y metodologías rigurosas rigen cada intervención sobre bienes culturales.

Archivo, biblioteca y atención al visitante

Junto a los oficios del obrador trabajan profesionales de la archivística y de la historia, que custodian los fondos documentales y dan servicio a los investigadores. Documentalistas y bibliotecarias mantienen la biblioteca especializada. A ese conjunto se suman el equipo educativo, que prepara las visitas guiadas y las actividades para el público, y el personal de recepción y de servicios de la sede.

Incorporación al equipo

Periódicamente se abren procesos de incorporación en las diferentes áreas de trabajo de la Real Fábrica de Tapices, especialmente en los departamentos de fabricación y restauración textil. No obstante, se admiten asimismo candidaturas espontáneas, que pueden remitirse al correo de la institución: informacion@realfabricadetapices.com. Esta vía está abierta a quienes cuenten con formación en restauración textil, historia del arte, química aplicada o diseño, así como a quienes dominen los oficios textiles tradicionales. Las convocatorias se publican cuando existen vacantes concretas.