Qué bienes textiles se restauran
La manufactura comenzó su actividad tejiendo y restaurando tapices y alfombras, y con el tiempo el oficio se extendió a casi cualquier bien textil con valor patrimonial. La Real Fábrica de Tapices interviene banderas y estandartes históricos, reposteros, mantones de Manila bordados, mantillas españolas, uniformes militares y civiles, indumentaria de época, ornamentos litúrgicos y mobiliario tapizado, en el que el tejido y el mueble conforman un conjunto inseparable que exige coordinar la intervención sobre ambos elementos.
La Real Fábrica de Tapices dispone de la certificación ISO9001. Normativa que certifica a la Institución para la ejecución de los trabajos en materia de restauración textil, expedición y montaje de tapices, reposteros y alfombras. En 2022 ampliamos esta certificación al servicio de limpieza de alfombra.
La Real Fábrica de Tapices dispone de la certificación en el registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de CO del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en las actividades de restauración de alfombras, tapices y reposteros; fabricación, limpieza y conservación de alfombras, así como, visitas al museo.
El protocolo de conservación-restauración
Cada proyecto comienza con una documentación exhaustiva —histórica, técnica y fotográfica— del estado de la pieza, de la identificación de sus fibras y de la técnica con que fue elaborada, y desde ese análisis se crea una propuesta a medida. Una vez aprobada, se procede a la limpieza por microaspiración controlada y, cuando la fibra lo tolera, a la limpieza acuosa; posteriormente se realizan el alineado y la consolidación de los tejidos debilitados y, si el destino de la pieza lo exige, el montaje expositivo.
La Sala de Tintes y la reintegración cromática
La reintegración cromática exige un color exacto, y ahí es donde interviene el trabajo en la Sala de Tintes, en funcionamiento desde 1760: en ella se preparan las hebras teñidas y los soportes que completan la lectura de la pieza, con tintes homologados internacionalmente por su estabilidad y su compatibilidad con los tejidos históricos. Toda la actuación se enmarca en los principios europeos de conservación de Bienes Culturales, de modo que cada aportación sea reconocible y reversible, y cuenta con las certificaciones ISO 9001 e ISO 14001.
Preguntas frecuentes sobre restauración textil
¿Se restauran solo tejidos históricos?
No. El arte textil contemporáneo —instalaciones y obra de autor de los siglos XX y XXI— se aborda con el mismo rigor metodológico que una pieza del XVII, adaptando en cada caso las técnicas, los materiales y los criterios de intervención a la naturaleza de la obra.
¿Se restauran ornamentos y textiles litúrgicos?
Sí. El ornamento religioso cuenta con protocolo propio dentro del departamento de restauración textil: casullas, capas pluviales, dalmáticas, frontales de altar, palios y mantos. La parte propiamente textil se aborda con el mismo rigor que cualquier otra pieza patrimonial, mientras que la iconografía, la simbología y el calendario litúrgico de la institución propietaria condicionan tanto el alcance de la intervención como su calendario, de modo que la pieza pueda regresar al uso ceremonial cuando así se ha previsto.
¿Cómo se aborda una bandera o un estandarte histórico?
Estas piezas suman a su valor histórico, documental y técnico un peso simbólico que condiciona la intervención, de modo que la propuesta se consensúa con el propietario o el custodio antes de iniciar cualquier tratamiento. La actuación busca en todo caso detener el deterioro y estabilizar el estado de conservación, preservando la pieza tanto en su dimensión material como en la simbólica. En estos casos, además, los desgarros históricos y los desgastes de uso pueden tener valor documental, de manera que se conservan y se registran en el informe en lugar de suprimirse.
¿Cómo se intervienen los mantones de Manila, las mantillas y la indumentaria histórica?
Los mantones de Manila bordados, las mantillas españolas, los uniformes militares y civiles y los vestidos de época se limpian conforme al protocolo más adecuado para cada tipo de fibra y se consolidan las zonas deterioradas que así lo requieren. Sólo cuando resulta estrictamente necesario para garantizar una intervención segura y eficaz, se procede al desmontaje parcial de determinados elementos, documentando cada costura y cada forro antes de separarlos y se vuelven a montar según el registro obtenido. La reversibilidad se mantiene como criterio fundamental, de modo que un conservador pueda intervenir en el futuro la pieza sin dañarla.
¿Se interviene también la estructura del mueble tapizado?
El tejido se trabaja íntegramente en el departamento de restauración de la Real Fábrica de Tapices. Para la estructura que lo sostiene, la manufactura colabora con especialistas en ebanistería y dorado, de manera que el conjunto —inseparable desde el punto de vista funcional, estético e histórico— pueda conservarse completo.
¿Se presta servicio de conservación preventiva a colecciones textiles de museos?
Sí. Buena parte del trabajo del departamento se desarrolla para museos públicos y privados, colecciones particulares y fundaciones culturales. La conservación preventiva forma parte del propio protocolo: tras la limpieza y la consolidación se abordan el montaje, las condiciones de exposición y las medidas destinadas a evitar que el deterioro se reproduzca. Cuando la pieza pertenece a una colección institucional, se redacta un informe técnico, la documentación fotográfica de todas sus fases y un archivo documental que queda a disposición del propietario de la pieza; y si la obra viaja a una exposición itinerante, se preparan el embalaje, los soportes de traslado y las instrucciones de manipulación para quienes la reciben temporalmente.
¿Qué acredita técnicamente a un taller de conservación-restauración textil?
Existen cuatro criterios que deben verificarse antes de encargar una intervención de conservación y restauración textil. El primero es la realización de un examen técnico previo documentado, que permita identificar las fibras y la técnica de elaboración antes de proponer cualquier tratamiento. El segundo es la aplicación de una metodología alineada con los principios europeos de conservación de Bienes Culturales: mínima intervención, reversibilidad, compatibilidad de materiales y legibilidad, entendida esta última como la posibilidad de reconocer toda aportación nueva sin confusión con el original. El tercero es disponer unas instalaciones adecuadas y dimensionadas para la pieza, con capacidad para preparar el color de la reintegraciones; en la Real Fábrica de Tapices esa preparación se realiza en la Sala de Tintes, en funcionamiento desde 1760. Y el cuarto, un sistema de gestión auditado externamente, acreditado en este caso mediante las certificaciones ISO 9001 e ISO 14001. A estos criterios se suma la trazabilidad de la intervención, con cada fase documentada y conservada en archivo.
¿Qué documentación conviene exigir en el expediente de contratación de una restauración?
El expediente debe incorporar la memoria técnica con el diagnóstico previo y la identificación de materiales y técnica; la propuesta de intervención razonada conforme a los principios europeos de conservación de Bienes Culturales; la relación de los tratamientos previstos y de los materiales que se incorporan, con constancia expresa de su carácter reversible y compatible; el plan de documentación fotográfica por fases; las condiciones de montaje expositivo y, si la pieza ha de viajar, las de embalaje y manipulación; y la acreditación de los sistemas de gestión de calidad y ambiental de quien ejecuta el trabajo. La Real Fábrica de Tapices entrega esa documentación como parte del informe final de cada intervención, lo que permite incorporarla al expediente sin trabajo adicional.
¿Hay piezas que no se intervienen?
Sí. Cuando el estado de conservación está tan comprometido que la integridad estructural se encuentra gravemente afectada, cualquier actuación de restauración implicaría un riesgo elevado de daños adicionales, sin garantía de estabilización. En esos casos se recomienda orientar el trabajo hacia el estudio documental, la custodia en condiciones museísticas controladas y, cuando resulta posible, una consolidación mínima estrictamente conservativa, destinada únicamente a asegurar la estabilidad material de la pieza. En la conservación de textiles antiguos, renunciar a intervenir es en ocasiones la decisión más segura.
¿Dónde se realiza el trabajo de restauración textil?
En la sede de la Real Fábrica de Tapices, en la calle Fuenterrabía 2 de Madrid, ocupada por la manufactura desde 1889: en ella, el departamento de restauración textil comparte edificio con los obradores tradicionales y con la Sala de Tintes. Al reunirse en un mismo recinto los obradores de tejeduría y de anudado, el departamento de restauración y la Sala de Tintes, la restauración de tapices, alfombras y textiles patrimoniales se resuelve íntegramente en Madrid, incluidos la preparación del color de reintegración y el trabajo de tejeduría que requieran las zonas perdidas. Cuando la pieza no puede ser desplazada —por sus dimensiones, por su integración arquitectónica o por el uso al que sigue sujeta, como sucede en la restauración de ornamentos litúrgicos—, el examen previo y determinadas actuaciones puntuales se llevan a cabo en su lugar de conservación.
¿Cuánto dura una intervención?
El informe técnico previo fija el plazo estimado de cada proyecto, que depende de la superficie, del estado de conservación y del alcance del montaje final.
¿Cómo se elabora el presupuesto?
El presupuesto se establece a partir de un examen técnico previo, sin compromiso. Ese diagnóstico inicial da lugar a un informe en el que se detallan el protocolo de intervención, los plazos estimados y el desglose económico correspondiente. La intervención no se inicia hasta que el cliente la aprueba de forma expresa.