Fabricación de alfombras artesanales

Alfombras anudadas a mano en la Real Fábrica de Tapices, manufactura en activo desde 1721: nudo turco, nudo español —Patrimonio Cultural Inmaterial— y una técnica mixta desarrollada en sus obradores.

Cómo fabricamos una alfombra

La Real Fábrica de Tapices anuda alfombras a mano desde 1721. Cada encargo comienza en una conversación con el cliente en la que se definen las dimensiones, los colores, la decoración de la estancia, el uso previsto y las referencias estéticas. Con esta información se dibuja un boceto que, una vez aprobado, se traslada al cartón a escala real. Se calca en el telar de alto lizo, donde las tejedoras anudan avanzando línea a línea, nudo a nudo. Las líneas del dibujo se definen mediante la exclusiva técnica del “recorteado”, que matiza el volumen de las figuras y convierte a las alfombras de la Real Fábrica en piezas únicas de artesanía.

La Real Fábrica de Tapices dispone de la certificación en el registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de CO del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en las actividades de restauración de alfombras, tapices y reposteros; fabricación, limpieza y conservación de alfombras, así como, visitas al museo.

Nudo turco, nudo español y técnica mixta

En los obradores conviven tres técnicas, y la elección depende del dibujo, del acabado buscado y del destino de la pieza. El nudo turco aporta resistencia y contornos definidos, idóneo para alfombras de grandes formatos. Por su parte, el nudo español, Patrimonio Cultural Inmaterial desde el 8 de noviembre de 2022 y conservado hoy únicamente en esta manufactura, se anuda en lino y lana merina. A ellas se suma una técnica mixta propia de la Real Fábrica de Tapices, híbrida entre tapiz y alfombra, que aporta relieve y acorta los plazos de fabricación.

Una pieza única y trazable

La fabricación manual impide que existan dos alfombras idénticas. Cada pieza se entrega con su ficha técnica. En el almacén de lanas se conservan mazos de cada color empleado en la fabricación de las alfombras, por si en un futuro fuera necesaria su restauración.

Preguntas frecuentes sobre fabricación de alfombras

¿Cómo se hace una alfombra artesanal?

Se anuda. El cartón pintado a escala real permanece como guía mientras la tejedora realiza a mano, uno por uno, los nudos de lana sobre los hilos de la urdimbre tensada en el telar y las hileras se asientan después con la trama y se compactan utilizando el peine. El dibujo va apareciendo por franjas horizontales, de abajo arriba, de modo que la alfombra no se ve completa hasta el final.

El nudo turco permite conseguir contornos nítidos y una estructura firme, que es lo que se busca en piezas grandes y de mucho tránsito. El nudo español, en cambio, produce un pixelado suave en las líneas y una textura más delicada al tacto.

El nudo turco combina algodón en la urdimbre, yute en la trama y lana merina en el nudo, mientras que el nudo español se anuda en lino y lana merina.

La última fase del trabajo, y una de las más reconocibles. Terminado el anudado, las artesanas repasan la superficie a mano con tijeras especializadas, retirando el exceso de lana y rebajando el pelo alrededor de cada motivo. Esto genera un relieve sutil que separa las figuras del fondo y da volumen al conjunto.

En combinar el tapiz y la alfombra dentro de una misma pieza, lo que permite obtener efectos tridimensionales y una mayor profundidad visual y táctil. Se ha empleado tanto en composiciones figurativas como en proyectos de interiorismo contemporáneo.

Sí. La Real Fábrica de Tapices, única manufactura de este oficio que continúa en activo, teje alfombras y tapices por encargo en sus obradores de la calle Fuenterrabía 2 de Madrid, donde la actividad no se ha interrumpido desde 1721. Cada pieza se ejecuta a partir de un boceto o un cartón pintado a escala real, y el diseño puede ser propio del cliente o del Archivo Histórico de la Real Fábrica de Tapices.

Sí. El equipo de diseño estudia la propuesta —un dibujo, una fotografía documentada o un modelo histórico del que existan referencias—, valora su viabilidad técnica y, si procede, prepara el boceto a escala real, que se aprueba junto con la gama de color antes de montar la urdimbre en el telar. Cuando la pieza que se desea reproducir se tejió en la propia manufactura, el Archivo Histórico permite recuperar sus datos de origen.

El tiempo estimado de trabajo depende del formato, de la técnica empleada y de la complejidad del dibujo, porque el anudado avanza nudo a nudo y tanto la superficie como la densidad de la pieza determinan el ritmo. La estimación queda recogida en la propuesta técnica que el cliente aprueba junto al cartón, antes de iniciar el trabajo.

Sí. Existe un catálogo de alfombras ya anudadas en distintos formatos y técnicas, pensado para proyectos que no admiten los plazos que exige fabricar una alfombra a medida.

La producción a partir de un mismo cartón suele limitarse a tres reproducciones, cifra negociable con el artista. Aun dentro de ese margen, la ejecución manual introduce variaciones que impiden considerar una alfombra reproducción exacta de otra, de manera que cada pieza conserva su condición de obra única.

Los materiales empleados, la técnica de anudado, la densidad de nudos, el boceto que sirvió de guía y la referencia de la pieza en el archivo de la institución. Esa documentación acompaña a la alfombra y permite que cualquier intervención futura de limpieza o de restauración parta de datos previos.

En los obradores de la Real Fábrica de Tapices, en la calle Fuenterrabía 2 de Madrid.

Sí. Las piezas anudadas en la manufactura llevan su firma como sello de autoría y origen.