La Real Fábrica de Tapices mantiene un firme compromiso con las personas que forman parte de la institución. Con una plantilla en la que la mayoría de los puestos artesanos y técnicos están desempeñados por mujeres, la entidad impulsa un sólido Plan de Igualdad orientado a garantizar oportunidades equitativas y a visibilizar el valor del trabajo femenino en los oficios tradicionales.
Maestros liceros
Nuestro Departamento de Tapiz está integrado por maestros liceros, que utilizan técnicas milenarias, manteniendo vivo el centenario conocimiento de las técnicas textiles tradicionales.
A la hora de fabricar las alfombras, tapices y reposteros, los maestros de la Real Fábrica toman decisiones de índole artística que resultan fundamentales para garantizar la impecable calidad de los productos.
El aprendizaje de los oficios artesanales puede llegar a durar más de 20 años. El tejedor adquiere amplios conocimientos sobre la propia la técnica textil, pero también sobre dibujo, tintes e historia de los tejidos.
Conservadores restauradores de bienes culturales, especialidad en textiles
Las intervenciones de conservación y restauración de tapices y textiles son realizadas por un equipo profesional de restauradores titulados de escuelas oficiales como la de Madrid entre otras, con especialidades en textiles, documento gráfico y pintura. También contamos con Titulados en Conservación y restauración del Patrimonio de Facultades de Bellas Artes, titulados en Historia del Arte, técnicos en restauración de tapices por la Escuela taller de la Real Fábrica de Tapices y Técnicos superiores en Arte Textil de Escuelas Superiores de Arte. Así como titulados en el Máster en Conservación y restauración de tapices y Alfombras de nudo de la Escuela Superior de Conservación y restauración de bienes culturales de Madrid en convenio con La Real Fábrica de Tapices.
Esta gran variedad de especializaciones nos permite asumir proyectos de notable complejidad y mezcla de técnicas, como tejidos pintados, bordados, mixtos, indumentaria civil y religiosa etc.
Retupidores
Su función consiste en restaurar alfombras de uso (no históricas) Para ello, suelen aplicar la técnica del “encañonado”, que consiste en reintegrar la urdimbre y rellenarla con lana, recuperando así la estructura original.
Muchos de estos profesionales son también tejedores de alfombra. Como mínimo, necesitan 5 años para aprender el oficio.
Tejedores de alfombra
Son profesionales que, como mínimo, tienen 5 años de experiencia en las técnicas tradicionales de nudo turco y nudo español. Cada técnica tiene unas propiedades estéticas y técnicas particulares. El nudo turco utiliza lana gruesa, además de algodón y yute, y un metro cuadrado tarda en fabricarse alrededor de una semana aproximadamente. En el caso del nudo español se emplean el lino como material principal y la lana fina y tardan aproximadamente dos semanas en realizar un metro cuadrado.
Bordadores
Son profesionales conocedores de las técnicas tradicionales de bordado aplicadas a la creación de reposteros, estandartes y piezas textiles de carácter ceremonial o institucional. Su perfil combina un dominio experto de puntadas históricas, manejo de hilos metálicos, sedas y lanas finas, así como la capacidad de interpretar con precisión escudos heráldicos. Además, poseen un profundo conocimiento de la iconografía y las normas heráldicas para garantizar la fidelidad de cada elemento. Destacan por su precisión manual, sentido del color, atención al detalle y rigurosidad artesanal.
Tintoreros
Aunque la mayoría son restauradores, tienen una profunda formación en Química, ya que son los profesionales que se encargan de realizar los procesos de tinción necesarios para la fabricación de tapices y alfombras, así como la restauración de soportes e hilaturas para restauración textil. Su perfil combina un dominio técnico de los tintes sintéticos —utilizados por su estabilidad, precisión cromática y compatibilidad con los tejidos contemporáneos— con un conocimiento profundo de los tintes naturales y las plantas tintóreas. Estos profesionales analizan las fibras, controlan las temperaturas, proporciones y tiempos de teñido. Además, gestionan inventarios de materias colorantes y establecen protocolos que aseguran la reproducibilidad y calidad del color en cada proyecto. Su labor exige sensibilidad artística, rigor científico y una comprensión integral de los procesos de fabricación y restauración textil.
Dibujantes
Se encargan de crear los diseños que servirán como guía fundamental para la fabricación de tapices y alfombras. Su labor comienza con la elaboración de bocetos a mano, donde definen composiciones, motivos y armonías cromáticas; posteriormente desarrollan estos dibujos a escala, transformándolos en cartones para tapiz y bocetos para alfombra, que los tejedores interpretan en los telares de alto lizo.
Dominan técnicas tradicionales de dibujo, proporción, perspectiva y teoría del color, y son capaces de interpretar estilos históricos tanto como de crear diseños contemporáneos adaptados a las necesidades de cada proyecto.
Su trabajo exige una gran sensibilidad artística, rigor técnico y una comprensión profunda del proceso textil. Constituyen el eslabón esencial que convierte la idea artística en un plano tangible y funcional, marcando el rumbo estético de cada obra.